DIA 3: TEMPLO DE EDFU – NAVEGACION – KOM OMBO
Nos hicieron madrugar un poquito menos este tercer día, sobre las 7.00. En el desayuno ya vimos un tonteo entre una chica (conocida como la mística) y un camarero (conocido como bigotitos) que dio mucho juego durante todo el viaje. El estómago de Loli ya empezó a sufrir las consecuencias de la comida egipcia.
La primera visita del día era el Templo de Edfu. Es un templo del Antiguo Egipto ubicado en la ribera occidental del Nilo en la ciudad de Edfu, a 90 kilómetros de Luxor, que durante el periodo grecorromano fue conocida como Apolinópolis Magna, dedicada al dios de los dioses, Horus-Apolo. Es el templo segundo más grande en Egipto después de Karnak y uno de los mejor conservados. El templo, dedicado al dios halcón Horus, fue construido durante el periodo helenístico entre 237 y 57 a. C. Las inscripciones en sus paredes proporcionan información importante sobre el lenguaje, la mitología y la religión durante el mundo grecorromano en Antiguo Egipto.
De los Templos que vimos es el que mejor conservado está sobre todo en el exterior. Es muy bonito, se pueden ver en un estado inmejorable un montón de grabados por las paredes. Había muchísima gente, creo que fue el Templo con más gente. De nuevo mucho calor.
Justo al lado había un pequeño mercadillo por el que paseamos un ratillo y comprobamos que Loli seguía siendo fiel a su fama de compradora y que a Esther los egipcios le iban a llamar Shakira Shakira durante todo el viaje.
Volvimos al barco pasando por la ciudad de Edfu, no parecía gran cosa, así que no bajamos ninguno a dar una vuelta.
Repetimos un poco la rutina del día anterior: comida al poco de llegar, siesta y café en las hamacas de la piscina mientras navegábamos por el Nilo. No sé si sólo adelantamos a una motonave durante todo el crucero por el Nilo, era increíble lo despacio que íbamos. Vimos anochecer y disfrutamos la típica postal del Nilo.
Llegamos de noche a Kom Ombo. Desembarcamos en el puertecillo de la ciudad y fuimos andando hacia el templo. El caminillo fue una auténtica locura por la cantidad de gente que había pidiéndonos dinero. La anécdota más graciosa fue cuando Boris le dio a un niño pequeño un euro y este con mucho disimulo se mete el euro en el bolsillo y saca otra moneda de 20 céntimos y le dice mostrándosela que es muy poco dinero, que le de más. La cara de incrédulo de Boris fue un poema y encima María le machacó diciéndole que no se le estaba mal por tonto…
Fue el único templo de vimos de noche en todo el viaje (Pirámides aparte) y, como casi siempre, merece mucho la pena. La iluminación estaba muy cuidada y quedaba precioso. Además es un templo bastante diferente a los que habíamos visto hasta ahora.
Es un inusual templo doble construido durante el reinado de la Dinastía Ptolemaica. Significa que había cortes, salones, santuarios y salas duplicados para dos tipos de dioses. Es totalmente simétrico a los largo del eje principal.
La mitad sur estaba dedicada a Sobek (con forma de cocodrilo). Se cree que fue divinizado porque los cocodrilos abundaban en esa zona del Nilo. La mitad norte estaba dedicado a Horus (con forma del halcón), que le agregaron porque a la gente de este pueblo no les gustaba ser asociados a un dios que representa el mal
El decorado de la cara interna del muro trasero del templo es de particular interés y representa una colección de instrumentos quirúrgicos alucinantes para la época.
Algunas de las 300 momias de cocodrilo descubiertas en las cercanías están expuestas en el interior del Templo.
No está muy bien conservado pero sobra para hacerte una idea y ver las diferencias con otros templos de Egipto, además la iluminación le da un encanto especial.
Dimos una vuelta primero por el templo y luego por sus alrededores (Loli volvió a picotear algo) y volvimos a la motonave a cenar, un poco de sobremesa y a descansar que al día siguiente tocaba el gran madrugón del viaje, nos íbamos a Abu Simbel!!!




